Hace unos meses leí un
informe de Pedro Aspe sobre perspectivas económicas. Jamás voy a suponer que sé
más de economía que nuestro ex secretario de Hacienda, y sin embargo noté una
ristra de fallas en sus proyecciones.
Hablaba del destino de la población
china con la política de un solo hijo, y concluyó: “Se espera que la edad
mediana en China suba a 59 para el 2050” .
Pero, caramba, ¡nadie espera
tal cosa! Eso supondría que en China, con una expectativa de vida de 74 años,
el 75% de la población tendría más de 59 años. Si la jubilación llegara a los
60, entonces el 16 % de los chinos tendría edad para trabajar y mantener a todo
el país y menos del 5 % de la población estaría compuesta de mujeres en edad de
procrear.
Es obvio que la política de
un solo hijo tiene sus días contados.
Al mismo tiempo, sin notar
que sus números se contradicen, Aspe pronostica que el ingreso per cápita chino
subirá 753%.
Optimistamente asegura que el
de México se va a cuadruplicar en ese periodo. ¿Cómo? ¿Con gobiernos priístas?
¿Y qué significa hacer una mejora per cápita en México? Seguro implica que los
oligarcas se vuelven más ricos mientras que la perrada empobrece.
En fin… no quiero entrar en
más detalles sobre el texto en particular. La pregunta es: ¿Por qué los economistas
se equivocan más que los meteorólogos?
La respuesta es sencilla: Se
equivocan porque piensan como economistas. Toman a conveniencia dos puntos de
una gráfica y de ahí la proyectan al futuro, el cual suele ser más bondadoso
que el presente. De la Historia
suelen aprender poco.
Se equivocan porque les gusta
predicar el optimismo, pues saben que la economía funciona con expectativas.
Hay que mantener tranquilos los mercados. Si decimos que todo va bien, todo irá
bien. Y para hablar de lo malo tienen un diccionario de eufemismos.
Se equivocan también porque
la mayoría de los economistas de alto nivel tiene acciones, inversiones,
intereses, cuentas y divisas. Nadie quiere dispararse
en el pie.
en el pie.
Se equivocan porque la
ciencia económica no es tan científica. ¿O por qué habrían de darle a España y
Estados Unidos medicinas contrarias para el mismo catarrito? ¿Por qué un
economista de izquierda obtiene resultados distintos a uno de derecha? Se crean
tantos pronósticos distintos para el futuro que por mera probabilidad uno ha de
acertar.
Se equivocan porque, como en
todos los gremios, también hay corrupción y autoritarismos. ¿Por qué
mantuvieron a Grecia con las mejores calificaciones hasta que se les quemó el
pastel? ¿Por qué despidieron al director de la agencia evaluadora que les bajó
un punto a los gringos?
Se equivocan porque no toman
en cuenta que el mundo es un tren que se descarrila: rebeliones, guerras,
golpes de Estado, vueltas a la izquierda o la derecha, epidemias, terremotos,
errores de diciembre.
Y por sobre todas las cosas
se equivocan porque siguen considerando la Tierra como un cuerno de la abundancia.
En cada país los economistas
están proyectando esos maravillosos futuros de aquí a cuarenta años. México
crecerá 312%, China 753%, Rusia e India 600% y así todas las economías
prosperarán sin que la Tierra
tenga un solo metro cuadrado más.
No, señores economistas. Olvídense de esas bonanzas y vamos proyectando
para la austeridad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario